Concreto perfecto: ¿Cuándo utilizar la allanadora?

Concreto perfecto: ¿Cuándo utilizar la allanadora?

07/05/2026
¡Alise su losa en el momento adecuado! Nuestros consejos para evitar errores comunes y obtener un acabado de concreto impecable

¿En qué momento se utiliza la allanadora sobre una losa de concreto?


En un pavimento industrial, el momento en el que se utiliza la allanadora de concreto marca la diferencia entre un suelo plano, denso y duradero… y una obra que terminará en formación de polvo o reclamaciones del cliente.

La pregunta “¿cuándo pasar la allanadora?” aparece en todas las obras de suelos industriales, aparcamientos, almacenes o talleres. El problema: el buen momento depende tanto del tiempo de fraguado del concreto, de la temperatura, de la formulación, pero también de una observación precisa de la losa.

En esta guía, nos mantenemos lo más cerca posible de la realidad de obra:

  • Consecuencias de un paso demasiado temprano o demasiado tardío.
  • Referencias visuales y táctiles simples para decidir el inicio.
  • Desarrollo tipo de un acabado de losa de concreto con allanadora o helicóptero (pasadas, solapes, velocidad).
  • Errores a evitar, seguridad y ergonomía.
  • Ejemplos de allanadoras ENAR 



Por qué el tiempo es la clave de un buen acabado del concreto


Después del vertido y del pasar la regla vibrante, el concreto pasa por varias fases: plástico, inicio de fraguado, final de fraguado, endurecimiento. Es en la ventana de fraguado donde se debe trabajar con la allanadora de concreto para densificar la capa de desgaste y cerrar la superficie.

En los pavimentos industriales, sometidos a fuertes solicitaciones (tráfico de carretillas, estanterías pesadas, agentes químicos…), una superficie mal cerrada se traduce rápidamente en:

  • Desgaste prematuro y formación de polvo (polvo de cemento en superficie).
  • Falta de planimetría, que dificulta la circulación de carretillas.
  • Porosidad excesiva, favoreciendo la absorción de aceites, aguas sucias o productos químicos.
  • Fisuras y descamaciones en la capa de desgaste, especialmente si se ha incorporado un endurecedor superficial.


Demasiado temprano: arranque y lechada

Si pasa la allanadora cuando el tiempo de fraguado del concreto aún es demasiado temprano:

  • Las palas excavan surcos y arrancan la superficie.
  • La lechada sube, creando una capa débil en cemento y rica en agua.
  • Se multiplican los repasos con rastrillo y regla, perdiendo la planimetría inicial.


A largo plazo: formación de polvo, micro-fisuras y desgaste rápido.


Demasiado tarde: superficie quemada y poros abiertos

Por el contrario, si se espera demasiado:

  • La superficie ya es dura: la máquina “patina” sin cerrar realmente los poros.
  • Para compensar, se inclinan demasiado las palas, lo que quema el concreto (aspecto oscuro, vitrificado).
  • La capa superficial se vuelve frágil, a veces se desprende en escamas.
  • Los poros permanecen abiertos, la losa absorbe el agua y la suciedad.


La dificultad consiste en situar el inicio entre estos dos extremos. Aquí es donde intervienen las pruebas simples de obra.


Reconocer el buen momento para comenzar a allanar

En teoría, se indica a menudo que se puede comenzar el acabado entre 2 y 3 horas después del reglado, sin superar las 6–7 horas después del vertido, según la meteorología y la formulación.

En la práctica, sobre una losa, lo importante no es el reloj sino el estado real del concreto. La pregunta “¿en qué momento allano?” se resuelve con algunos indicadores muy concretos.


Pruebas simples en obra


1. Prueba de la huella del pie

Es la referencia más utilizada, y funciona muy bien: Camine suavemente sobre la losa con calzado limpio.

El buen momento para iniciar la allanadora se sitúa cuando:

  • Su pie no se hunde más de 3–5 mm.
  • La superficie se marca ligeramente, sin dejar agujero ni subida de lechada.


Si la huella es profunda y húmeda: demasiado pronto.

Si es apenas visible o inexistente: ya está en el límite superior, especialmente con calor.

Comience en las zonas más avanzadas de la losa (zonas finas, cercanas a juntas o bordes expuestos al viento) y avance hacia las zonas más gruesas o sombreadas.


2. Observación del agua de exudación

Después del pasar la regla vibratoria, el concreto “transpira”. Eso es el agua de exudación que sube a la superficie y mientras sea visible:

  • No utilizar la allanadora. Corre el riesgo de cerrar esa agua en la superficie, creando una capa débil y muy porosa.

El inicio ideal se sitúa justo después de la desaparición uniforme de esta película de agua, cuando la superficie se vuelve mate pero aun ligeramente húmeda al tacto.


3. Aspecto y reacción de la superficie

Complete sus pruebas con:

  • Aspecto visual: superficie mate, homogénea, sin reflejos de agua, sin costra seca.
  • Prueba del dedo: al presionar con fuerza, el dedo marca muy ligeramente pero no se hunde; la pasta pega poco.
  • Prueba de raspado: al arrastrar una espátula o una llana manual, la superficie ofrece una ligera resistencia, sin arrancar “olas” de mortero.

Cuando estos tres grupos de señales están alineados, se puede iniciar la primera pasada de fratasado.



Las diferentes pasadas con la allanadora


En una losa industrial estándar, generalmente se prevén:

  • 1 a 2 pasadas de fratasado (con disco o palas flotantes).
  • 1 a 3 pasadas de alisado/acabado (con palas de acabado ligeramente inclinadas).

El número exacto depende:

  • De las exigencias de planitud y de aspecto.
  • De la presencia o no de un endurecedor superficial (capa de desgaste).
  • Del tamaño de la máquina (diámetro 600, 900, 1200, doble allanadora).
  • Del tiempo de fraguado del concreto: cuanto más rápido sea el fraguado, más rápido hay que actuar entre pasadas.

Las allanadoras ENAR TIFON disponen de un ajuste de inclinación de las palas y de accesorios (discos, palas flotantes o de acabado) que permiten encadenar estas etapas con la misma máquina.



Primera pasada “fratasado”


Objetivo: cerrar la superficie, cubrir los áridos, llevar la pasta a la superficie para los acabados posteriores.


1. Equipamiento

Monte un disco de fratasado o palas flotantes completamente planas (inclinación cero o casi).

En los modelos ENAR TIFON, el ajuste se realiza mediante una manivela accesible desde el manillar.


2. Ajustes de la máquina

  • Velocidad del motor moderada (régimen medio).
  • Palas horizontales para evitar cualquier arranque.


Verifique el sistema hombre muerto y los mandos antes de entrar en la losa.

(Todas las allanadoras ENAR están equipadas con este sistema de seguridad, que detiene la máquina si el operador suelta el manillar.)


3. Trayectorias y solapes

  • Avance a una velocidad regular, ligeramente superior al paso de una persona.
  • Solape cada banda aproximadamente un 50% del ancho de la máquina para no dejar zonas sin trabajar.
  • Trabaje primero en un sentido y luego cruce a 90° en la pasada siguiente.


4. Zonas particulares

  • Proximidad de muros o pilares: una allanadora compacta Ø 600 mm, tipo TIFON 600, es más manejable para girar cerca de obstáculos y bordes.
  • Los bordes y reservas pueden prepararse con una llana manual ENAR antes del paso de la máquina.


Al final de esta fase, la superficie debe estar cerrada, sin marcas de regla, con un aspecto liso pero aún ligeramente “blando” bajo la presión del dedo.


Pasadas de alisado y acabado


Objetivo: obtener el acabado de losa esperado (superficie cerrada, incluso efecto espejo), reforzando la compacidad de la capa de desgaste.


1. Paso a las palas de acabado

  • Retire el disco o ajuste el conjunto de palas en modo acabado.
  • Incline ligeramente las palas (unos pocos grados) para ejercer mayor presión sobre la superficie.


2. Multiplicación de pasadas

  1. Realice al menos 2 a 3 pasadas, cruzando sistemáticamente las trayectorias.
  2. Aumente progresivamente la inclinación de las palas en cada pasada, sin “atacar” demasiado para evitar quemar la superficie.


3. Gestión de la velocidad

En las TIFON 900 y 1200 (Ø 900 y 1200 mm), la velocidad de rotación (aprox. 120–135 rpm según versión) ofrece una buena relación entre productividad y calidad de acabado en grandes superficies.

En superficies pequeñas o en retoques localizados, una máquina Ø 600 mm sigue siendo más fácil de controlar.


4. Muy grandes superficies

Para grandes almacenes, plataformas logísticas o aparcamientos, una allanadora doble como la TIFON 908 DUPLA (Ø 900 mm, 2 juegos de palas, motor 24 cv) permite cubrir rápidamente grandes superficies manteniendo una excelente planitud.

La última pasada debe realizarse sobre un concreto que haya fraguado bien: la superficie apenas se marca, el sonido de la máquina es más seco y el suelo adquiere su aspecto definitivo (mate, semi-brillante o brillante según la inclinación y el número de pasadas).


Errores comunes que evitar con la allanadora 


1. Mal ajuste de las palas

  • Palas demasiado inclinadas al inicio del fraguado: rayas, ondulaciones, quemaduras.
  • Palas poco inclinadas al final: superficie cerrada pero rugosa, falta de densidad.

Las allanadoras ENAR (TIFON 600/900/1200, TIFON E-BATT, TIFON 908 DUPLA) incorporan un sistema de ajuste sencillo y robusto desde el manillar, que facilita estos ajustes finos.


2. Descuidar bordes, juntas y obstáculos

Los bordes no trabajados se convierten en zonas débiles: desconchados, arranques en juntas, escalones para las ruedas.

  • preparar bordes y esquinas con llana manual o allanadora Ø 600
  • repasar siempre junto a pilares, reservas y elementos emergentes tras la primera pasada


3. Falta de solape y trayectorias desorganizadas

Bandas visibles, defectos de planitud, aspecto heterogéneo.

Organizar las trayectorias con antelación:

  • bandas paralelas con 50% de solape, pasadas cruzadas y progresión lógica para no quedar “encerrado” en la losa


4. Olvidar la seguridad y la ergonomía

Las allanadoras mecánicas son máquinas potentes. La normativa en obra insiste en la protección de operarios y entorno.

Buenas prácticas:

  • Utilizar siempre el sistema hombre muerto
  • Usar EPI: protección auditiva, gafas, guantes, calzado de seguridad, mascarilla si hay lijado posterior
  • Ajustar la altura del manillar para mantener la espalda recta
  • Mantener zonas despejadas, sin cables ni obstáculos



Adptar el timing según la temperatura y el tipo de concreto


La teoría no es suficiente: el tiempo de fraguado varía según clima, formulación y obra.


En clima caluroso, seco o con viento

  • Aceleración del fraguado
  • Reducción de la ventana de trabajo
  • Riesgo de fisuración plástica y quemado

Consejos:

  • Anticipar: equipo preparado, máquina lista
  • Dividir la losa
  • Evitar corrientes de aire
  • Aplicar curado al final


En clima frío o húmedo

  • Fraguado más lento
  • Riesgo de estratificación si se trabaja demasiado pronto

Consejos:

  • Aumentar el tiempo de espera
  • Proteger contra heladas
  • Utilizar hormigones acelerados si es necesario


Según la formulación

  • Hormigones rápidos o con adiciones: menor margen
  • Hormigones ricos en finos: más riesgo de quemado



¿Qué modelos de allanadoras ENAR debe utilizar para sus obras?


ENAR ofrece una gama completa de allanadoras TIFON.


Pequeñas y medianas superficies

TIFON 600 – Ø 600 mm, gasolina, aprox. 52 kg, manillar plegable.

Ideal para locales técnicos, zonas alrededor de pilares y bordes.


Grandes superficies

TIFON 900 / TIFON 1200 – Ø 900 y 1200 mm, motores HONDA o ENAR hasta 13 cv.

  • Alta productividad y estabilidad.
  • Muy grandes superficies


TIFON 908 DUPLA – doble, Ø 900 mm, motor 24 cv.

Para plataformas logísticas y grandes superficies.

Trabajos interiores y bajas emisiones


TIFON E-BATT: Cumple exigencias de obras silenciosas y sostenibles.

  • Modelos Ø 600 y 900 mm
  • Autonomía hasta 60 min
  • Sin emisiones
  • Bajo ruido
  • Sistema hombre muerto


Resumen

Saber cuándo utilizar la allanadora no se decide ni al azar ni únicamente con el reloj.

Es la observación del concreto (huella, exudación, aspecto), combinada con una correcta ejecución y el uso de un equipo adecuado —como la gama ENAR TIFON— lo que garantiza losas industriales densas, planas y duraderas, conforme a las exigencias del mercado francés.


Máquinas especializadas para profesionales de la construcción ENAR ofrece herramientas de última generación, como nuestras llanas, que facilitan el trabajo en superficies grandes y complejas, garantizando un acabado perfecto y evitando imperfecciones. Todos los productos de pavimentación

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